Cada otoño se repite la misma escena: más pelos de lo habitual en el cepillo y en la ducha, y la inquietud de pensar que algo va mal. En la mayoría de los casos no hay motivo de alarma. Es un fenómeno estacional bien conocido y, sobre todo, temporal.
Por qué se cae más en esta época
El cabello tiene ciclos de vida, y una parte mayor entra en fase de caída a finales del verano, en respuesta a la mayor exposición solar de los meses anteriores. El resultado se nota unas semanas después, en otoño. Perder entre cincuenta y cien cabellos al día es normal; en esta época, la cifra puede subir de forma transitoria.
Cuándo conviene consultar
Si la caída se prolonga más de tres meses, aparecen claros visibles o se acompaña de picor y descamación intensa, merece la pena acudir al dermatólogo. También influyen el estrés, las dietas muy restrictivas, los problemas de tiroides o las carencias de hierro, que conviene descartar.
Qué ayuda a fortalecer el pelo
- Alimentación variada: proteínas, hierro, zinc y vitaminas del grupo B.
- Cuero cabelludo sano: limpieza adecuada y masajes suaves.
- Evitar la tensión: coletas muy tirantes y calor excesivo debilitan.
Los tratamientos y complementos pueden acompañar, pero no obran milagros sobre una caída estacional que se resuelve sola. La paciencia, una vez más, es la mejor aliada: en pocas semanas el ciclo se regula y el cabello recupera su densidad habitual.