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Cuello y escote: la zona que siempre olvidamos

Cuello y escote: la zona que siempre olvidamos

Dedicamos minutos a la cara y, al llegar al cuello, paramos en seco. Es un olvido caro: la piel del cuello y el escote es fina, tiene pocas glándulas sebáceas y soporta el constante movimiento de mirar el móvil. No es raro que delate la edad antes que el rostro.

Por qué envejece tan rápido

La menor cantidad de grasa y colágeno hace que esta zona se reseque y pierda firmeza con facilidad. A eso se suman las llamadas arrugas tecnológicas, esos pliegues horizontales que aparecen de tanto inclinar la cabeza hacia las pantallas. Y, como casi siempre, el sol acumulado durante años deja su huella en forma de manchas y flacidez.

Extiende tu rutina hacia abajo

La buena noticia es que no necesitas productos especiales: basta con prolongar lo que ya usas en la cara. Aplica el sérum, la hidratante y, sobre todo, el protector solar también en el cuello y el escote, siempre con movimientos ascendentes.

  • SPF a diario: el gesto que más previene en esta zona.
  • Hidratación: texturas nutritivas, mañana y noche.
  • Retinol y vitamina C: también funcionan aquí, con cautela.

Y un detalle de postura: levantar el móvil a la altura de los ojos, en lugar de bajar la cabeza, ahorra arrugas a largo plazo. Cuidar el cuello no requiere esfuerzo extra, solo recordar que no termina en la mandíbula.