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Maquillaje y gafas: que la montura no apague la mirada

Maquillaje y gafas: que la montura no apague la mirada

Quien lleva gafas a diario sabe que la montura cambia las reglas del maquillaje. Los cristales no solo enmarcan la mirada: la modifican, agrandándola o empequeñeciéndola según la graduación. Adaptar el maquillaje a ese efecto marca la diferencia entre unos ojos apagados y una mirada que destaca pese al cristal.

Según tu graduación

Si eres miope, los cristales empequeñecen el ojo, así que conviene abrir la mirada: tonos claros y luminosos en el párpado, un buen rizado de pestañas y un toque de iluminador en el lagrimal. Si eres hipermétrope, las lentes aumentan el ojo y revelan cualquier detalle, de modo que se impone la pulcritud: tonos algo más apagados, difuminado impecable y nada de grumos.

Las cejas, más importantes que nunca

La montura compite con las cejas, por lo que mantenerlas peinadas y definidas evita que la mirada se pierda. Conviene que la línea de la ceja y la parte superior de la gafa dialoguen, sin quedar una pegada a la otra.

Detalles que ayudan

  • Disimular ojeras: las gafas proyectan sombra y las marcan más.
  • Equilibrar el labio: con monturas llamativas, mejor un labio sobrio.
  • Cuidar el acabado: unos polvos evitan brillos donde apoya la gafa.

Las gafas son hoy un accesorio de estilo, no algo que esconder. Con estos pequeños ajustes, el maquillaje y la montura trabajan juntos, y la mirada gana protagonismo en lugar de quedar tapada tras el cristal.