protección térmica

Protección térmica del pelo: usar el calor sin estropearlo

Protección térmica del pelo: usar el calor sin estropearlo

El secador, la plancha y el rizador son aliados del peinado y, a la vez, enemigos silenciosos del cabello. El calor extremo evapora el agua del interior del pelo, levanta sus escamas y, con el uso repetido, lo deja seco, quebradizo y con las puntas abiertas. La solución no es renunciar al calor, sino usarlo con cabeza.

Qué hace el protector térmico

Estos productos crean una fina película sobre el cabello que reparte el calor y amortigua el choque térmico. No lo hacen invulnerable, pero reducen de forma notable el daño. Se aplican sobre el pelo húmedo antes de secar, o sobre el seco antes de la plancha, repartiendo bien de medios a puntas.

La temperatura importa

Más grados no significa mejor resultado, solo más daño. La mayoría de los cabellos se peinan perfectamente por debajo de los 180 grados, y los finos o claros piden todavía menos. Pasar la plancha una sola vez por mechón, en lugar de insistir varias veces, también protege.

Hábitos que cuidan el pelo

  • Secar primero el exceso: con la toalla, nunca aplicar calor sobre el pelo chorreando.
  • Mantener distancia: el secador a un palmo y en movimiento.
  • Dar descansos: dejar días sin calor para que el pelo se recupere.

Un peinado impecable no debería costarle la salud al cabello. Con un buen protector, una temperatura sensata y algo de paciencia, se puede disfrutar de la plancha y el secador sin pagar el precio de un pelo apagado y roto.