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La rutina de noche: por qué la piel se repara mientras duermes

La rutina de noche: por qué la piel se repara mientras duermes

Mientras dormimos, la piel no descansa: trabaja. Por la noche aumenta la regeneración celular, se repara el daño acumulado durante el día y la barrera cutánea se recompone. Aprovechar ese ritmo natural es la razón por la que la rutina nocturna merece tanta o más atención que la de la mañana.

De día se protege, de noche se repara

La rutina de la mañana está pensada para defender: antioxidantes y protector solar frente al sol y la contaminación. La de la noche tiene otra misión: nutrir y reparar sin la prisa de salir de casa. Es el momento ideal para los activos que la luz solar degrada, como el retinol.

Una rutina nocturna sensata

  • Limpieza a fondo: doble limpieza si has llevado maquillaje o SPF.
  • Tratamiento: retinol, exfoliantes suaves o péptidos, según la piel.
  • Hidratación reparadora: una crema algo más rica que la de día.

El descanso, parte de la fórmula

De poco sirve la mejor crema si se duerme cuatro horas. El sueño profundo es cuando se libera la hormona del crecimiento, implicada en la reparación de los tejidos. Dormir sobre una funda de almohada limpia y de seda reduce roces y arrugas. La piel que se ve descansada por la mañana es, casi siempre, la de quien ha dormido bien y se ha acostado con la cara limpia.